domingo, 8 de abril de 2012

La Búsqueda

La Iglesia ha cumplido una gran labor que debe perpetuarse, la de dar a conocer el nombre de Dios, en todas sus manifestaciones, y su Palabra, a todo el mundo. Lleva su mensaje y nos permite participar del "Cuerpo de Cristo", conocer y seguir sus mandamientos, recibir los Sacramentos y vivir una vida ...cristiana.    "...Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió y les dio, diciendo:  Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria mia..." (Lucas 22, 19)
 
Pero, ...la proximidad con Dios no termina ahí. Ahí solo comienza. Debe ser personal, íntima, de cada uno de nosotros, con Dios.

Conocer la palabra de Dios a través de la Iglesia, de la Santa Biblia, nos abre una gran puerta, por donde debemos entrar...solos.   Cada uno de nosotros con Dios.

Dios es nuestro Creador. Llámenlo como quieran. Aquí le llamaremos "Eso".   Eso creó el mundo. ¿En siete días como indica la Biblia; ...a través de una chispa, Big Bang, fuerza, energía,...casualidad, como indican otros? Aquí simplemente, le llamaremos: "Eso".

Sin tener muchos estudios o conocimientos nos podemos percatar de lo poderoso que es Eso; crear, no solo a nosotros, sino todo el universo, o quizás más de uno,... aún está por confirmarse.   De que es una fuerza infinitamente poderosa, no le queda duda a nadie.

Todo viene de Eso. Todo contiene su "esencia". Todos somos parte de Eso.

Como toda energía poderosa que conocemos, Eso se transforma.  Es energía, absoluto poder, fuerza, grandeza. Vinimos de Eso y volveremos a Eso. Simple ley de física.

Durante toda la vida el hombre siente una gran necesidad de buscar. Busca de por vida. Tiene el incontenible deseo de encontrar algo, aunque no sabe bien qué busca. ¿Es esta búsqueda una característica intrínseca del hombre? ¿Solo curiosidad humana, inteligencia natural? No sé, pienso que puede ser simplemente nuestra "esencia".* Que nos hace buscar indefinidamente. Es parte de ese "yo" que somos y desarrollamos durante toda nuestra vida.

Venimos de Eso, somos parte de Eso, volveremos a Eso. ¿Estaremos sin saberlo, toda la vida buscando a Eso?????

Entre lo que busca el hombre, se puede mencionar : la felicidad, éxito, riqueza, fama, satisfacción, entre miles de otras opciones. Y si le preguntamos a alguno que haya encontrado alguna de ellas, nos damos cuenta de que al parecer no es suficiente, pues siguen buscando más.

Otros, se envuelven en drogas, placeres carnales, escapes diversos; buscando algo que les proporcione satisfacción completa, ...algo parecido a paz, a plenitud. Lo triste es que nunca lo encuentran y siguen su búsqueda de por vida.

Ah...y si alguien les hablara de la "paz que Dios brinda", de las promesas de la Biblia, ellos responderían, "no creo en Dios". ¡Bárbara respuesta!

"No creo en Dios", es negar su existencia misma. Es negar a Eso que creó todo lo que concemos y mucho más. No creer en Eso es negarse a abrir los ojos y ver su entorno, a ver lo que existe a su alrededor y en la distancia. Es negar su propia carne, mente, ser.

Eso ...es Dios y Dios es ...Eso. No importa como lo llamen. No hay más.

Ni siquiera deberíamos hablar de tener fe. Pues la fe es creer en algo que no podemos ver, que no se puede comprobar. Por el contrario, Eso, existe, nos creó y creó todo lo visible y lo invisible a la simple vista del hombre. Eso es algo que no necesita de comprobación. Se prueba a sí mismo. Se vé, se nota, se siente.

Cuando el hombre abre su corazón a su propia naturaleza, a su ser más intimo, a su esencia, ahí encuentra a Dios. Allí está Eso que nos creó y a quien volveremos. Con nosotros, dentro de nosotros. Creados "a su imagen y semejanza". (..."Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó..." (Génesis 1, 27 )
Somos inevitablemente, parte de Eso; es algo así, como si también fuéramos Eso...no en su totalidad, pero sí en una pequeñísima parte. Como lo es la gota de agua del mar, al mar.

Y habiendo comprendido todo ésto, nos damos cuenta que no tenemos que seguir buscando. Ya lo hemos encontrado. No estamos solos, no existimos solos. Termina esa búsqueda loca, irracional, incontrolable. Lo hemos encontrado. Como aquel que encuentra "el gran amor de su vida", pero mejor aún, pues no perece ni abandona. Lo hemos encontrado para amarlo, servirle, adorarlo. Para deleitarnos en el más puro de los amores, el amor que Dios Creador tiene por sus criaturas. Por lo suyo propio: tú, yo y todo lo que existe. Por amor, solo, por el más grande amor.*

Dios existe en mí, más allá de mí, del universo, de todo.  ¡Existe!

  *"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para que condene al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. "   (Juan 3, 16-17)

...Y sobre este tema tenemos aún mucho más que decir...


* "Entiéndase la esencia como la propiedad, o conjunto de propiedades, que constituyen a una clase natural o a un individuo."  

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Carmen!
Gracias por la direccion del blog...de una mirada rapida y me parecio bien interessante...Estamos precisando de eso, de personas que utilizem la internet para glorificar el nombre de Dios! Pero voy leerlo despues, com mas calma...
Vamos acertar un encontro, ok!
Que Dios te bendiga mas y mas!!!
Poliana