se mueven las estrellas,
es que Tú Señor,
caminas entre ellas.
Por redimirme
moriste en una cruz.
Como ladrón te trataron, te golpearon, te escupieron. De tus vestidos te despojaron
y con clavos tus huesos trituraron.
Y moriste, Señor. ...Por mí, moriste.
Mas sin embargo perdonas.
Compasivo los miras; temiendo el merecido
que con tal brutalidad, recibirían.
Y hoy tan tranquilo, a mí me miras,
como si todo aquello, jamás hubiera pasado.
Unas palabras mías a diario esperas,
como si de ello, toda tu felicidad dependiera.
Yo tan pobre e insignificante...
Tú, Dios todopoderoso ...por mí esperas.
Ya no esperes más, mi Dios amado... me tienes.
Aunque no pudiera hablar, me escucharías.
Tanto tengo que decirte, que hasta en sueños te hablaría.
Gracias Señor por tanto amor, tanta misericordia.
Sabes que sin Tí, nada sería.
Aunque ya no pudiera hablar,
cada latido de mi corazón te lo confirmaría.


No hay comentarios:
Publicar un comentario