sábado, 9 de julio de 2011

Reflexión: El Egoísmo Ciega

No comprendemos cuando alguien, con unas palabras o un pequeño gesto, que ni esperamos, nos entrega simplemente amor.   Estamos ciegos, no podemos apreciar las pequeñas muestras de amor.   Ya no las vemos.  Amamos sí, a los nuestros;  mucho, quizás,  “con todo el corazón”.  Pero no podemos ver el amor que se nos entrega gratuitamente.  Ese amor desinterezado, no lo reconocemos.  ¿Será ...que no lo conocemos?
Cuando alguien nos entrega una palabra, un gesto que no esperamos, no lo podemos comprender, por lo tanto, menos lo podríamos agradecer.  Si alguien nos regala algo, por pequeño que sea, algo que quizás trajo con amor para los demás, simplemente porque pensó en ellos estando lejos, en otro lugar, muchas veces no lo entendemos correctamente.  ¿Qué querrá esta persona?  ¿Por qué me regala ésto?  “Ahora quiere comprometerme dándome ésto.” 
“No regales tanto”, escuché una vez, “ya te pareces a _____, que compra la gente con regalos.”  ¡Qué barbaridad!  pensé yo, pero no fuí capáz de responderle algo que la hiciera “ubicarse”.  “El ladrón juzga por su condición” dice el refrán popular.
Hemos perdido la sensibilidad, esa facultad que nos permite percibir las cosas simples.  Buscamos razones, para librarnos, en seguida, de cualquier posibilidad de comprometernos.
 
Estamos incapacitados de reconocer un corazón bondadoso,  generoso.  Sencillamente, porque nosotros no somos así, no sentimos así.  “Si alguien me entrega algo, es por algo.”  Ese es el pensamiento común.  Pero, la verdad es que no siempre es así.  Aún existen personas que son capaces de entregar algo y hasta de entregarse, simple y llanamente por amor.  
¿Y cómo puede ser éso?  Entregarse a alguien que no es familia , ni amigo; “porque ella, nó es mi amiga... ”  Entonces, se preguntan, ¿Qué quiere? ¿Qué busca con éso? ¿Por qué lo hace?

¡Qué pobreza de sentimientos!   Digo yo.  Cuán grande es nuestra necesidad de amor que ni podemos pensar que exista alguien así.

El verdadero amor al prójimo no necesita razones para manifestarse.  Solo necesita sentirse.  Sentir una urgencia interior de sacar lo que llevamos por dentro.  Eso que hincha el corazón con deseos de dar, de crear para otros, de entregar lo mejor de uno mismo.  Solo por entregarlo, ya éso es recompensa.

El verdadero amor es entregar sin esperar nada a cambio.   Amar es dar lo nuestro , nó lo que sobra, ni lo que nos regalan; dar lo propio, aquello que nos costó.
Amor es sentir felicidad al dar.  Amor es querer ser amigo de todos, sin importar nombres o posiciones.  Amor es compartir con todos, lo mucho, lo poco.  Amor es amistad.   Amor es recibir a todos.  Amor es enseñar algo bueno a otro que lo desconoce.  Amor es tolerar.  Amor es perdonar.  Amor es reconciliación verdadera.  Amor es comenzar.  Amor es continuar.  Amor significa, más de uno, es muchos más.  Amor es nunca terminar, nunca cansarse de entregar.  Amor es contar  lo que sabemos de Dios.  Expresar sin temor lo que sentimos por Dios y su Hijo.  
Amor es no importarnos lo que piensen los demás de nuestra entrega  ... y continuar  entregando más.

No hay comentarios: